
La organización empezó hace diez años con dificultades económicas, técnicas y de personal. Las dificultades económicas dependían de la parabólica ASCOM. A pesar de que antes estaba en manos de particulares y tenían el monopolio del municipio, la primera junta de ASCOM solo recibió equipos en mal estado, trece canales incidentales (accidentales), la parte administrativa era nula y poseían asociados pero no existía un cobro establecido para ellos, por ende tenían una mala cartera.
Para iniciar la producción televisiva se contaba con Weimar Londoño, quien estaba en la búsqueda de un editor, de esta manera se incluyó a Diego Montoya en el equipo de Acuario. Juntos empezaron a manejar el empoderamiento y la identidad de la organización. Sin embargo, cuando ya tenían algunos equipos, un rayo los averió dificultando más las labores realizadas como canal comunitario.
Hasta principios del 2007 seguían siendo dos trabajadores, aunque jóvenes del municipio les colaboraban en trasmisiones y grabaciones externas; luego contrataron un camarógrafo que trabajó seis meses y se retiró, asimismo llegaron otros que fueron tomando sus rumbos de estudio relacionados o no con la comunicación. Entonces, realizar producción propia de acuerdo a la razón social de un canal comunitario continuaba como dificultad; habían recibido capacitaciones técnicas, pero no relacionadas con la parte organizacional de la asociación.
En el año pasado (2009) por el dinero recibido de la alcaldía del municipio de Rionegro, gracias a un acuerdo pactado para desarrollar la televisión comunitaria, se pudo contratar dos personas más, dedicadas a la programación y a las cámaras. También cuentan con estudiantes practicantes de la región. La mejoras en equipos contribuyo al empoderamiento no solo local, sino también regional a pesar de que el problema con la función social continúa, pero que poco a poco debe ser solucionada, con la creación y producción de programación que convierta a los usuarios en dueños de sus propias realidades y solución de su problemática social.
Para iniciar la producción televisiva se contaba con Weimar Londoño, quien estaba en la búsqueda de un editor, de esta manera se incluyó a Diego Montoya en el equipo de Acuario. Juntos empezaron a manejar el empoderamiento y la identidad de la organización. Sin embargo, cuando ya tenían algunos equipos, un rayo los averió dificultando más las labores realizadas como canal comunitario.
Hasta principios del 2007 seguían siendo dos trabajadores, aunque jóvenes del municipio les colaboraban en trasmisiones y grabaciones externas; luego contrataron un camarógrafo que trabajó seis meses y se retiró, asimismo llegaron otros que fueron tomando sus rumbos de estudio relacionados o no con la comunicación. Entonces, realizar producción propia de acuerdo a la razón social de un canal comunitario continuaba como dificultad; habían recibido capacitaciones técnicas, pero no relacionadas con la parte organizacional de la asociación.
En el año pasado (2009) por el dinero recibido de la alcaldía del municipio de Rionegro, gracias a un acuerdo pactado para desarrollar la televisión comunitaria, se pudo contratar dos personas más, dedicadas a la programación y a las cámaras. También cuentan con estudiantes practicantes de la región. La mejoras en equipos contribuyo al empoderamiento no solo local, sino también regional a pesar de que el problema con la función social continúa, pero que poco a poco debe ser solucionada, con la creación y producción de programación que convierta a los usuarios en dueños de sus propias realidades y solución de su problemática social.
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